16 julio 2017

DOMINGO XV DEL TIEMPO ORDINARIO



Escuchando el Evangelio de este día: La parábola del sembrador una se llena de gozo al darse cuenta como el Señor ha lanzado su semilla  y la Gracia ha hecho que dé fruto en su vida, sí pienso que siendo un pedregal  El lanzó su semilla por pura gracia y la hace crecer por pura gracia, nosotros no hacemos muchas veces más que impedir que ese crecimiento siga adelante por nuestras prisas, o  peor todavía por no creer en el regalo que Dios nos hace de haber puesto su semilla en nosotros, si creyéramos que hemos sido regalados con un don inmenso el don de la fe, el don del Señor seguro que podríamos ayudar mucho más al Señor.

Vamos  hacer juntos ese trabajo esta semana, creer que su Palabra es sembrada en mí, que a lo mejor yo no me doy cuenta de cómo va dando fruto, pero voy a poner mi fe en la vida y todo lo que esté de mi parte, quiero hacerlo para dar el fruto que el Señor quiere y cuando  Él quiera, y en quien él quiera y como quiera ¡ojo!, que la semilla cae en todos, aunque no crean en El, a nosotros nos toca sembrar para que cuando pasemos por este mundo hayamos sembrado las obras que Dios, nuestros padres han sembrado en nosotros todo lo bueno que han podido y somos lo que somos gracias a ellos, ahora nos toca  a nosotros sembrar lo que llevamos dentro, no dejemos de hacerlo, porque si no el mundo se perderá lo que nosotros podemos darle qué es mucho! 

Pedimos hoy para que el Señor nos conceda la gracia de que su Palabra cale en nosotros profundamente para que así nosotros podamos derramar su palabra allí donde nos encontremos.

Oremos: Oh Dios, que muestras la luz de tu verdad a los que andan extraviados para que puedan volver al buen camino, concede a todos los cristianos rechazar lo que es indigno de este nombre, y cumplir cuanto en él se significa. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos. Amen.