RETIRO DE CUARESMA 10, 11 Y 12 DE MARZO

19 febrero 2017

DOMINGO VII DEL TIEMPO ORDINARIO



Las lecturas de este domingo nos hacen sorprendernos con la intención de nuestro Dios.

¿Qué dices Señor? ¿Qué amemos a nuestros enemigos? ¿Que acojamos a todo el que nos cae mal?,¿ eso como se hace?.

Para un cristiano es muy difícil, este precepto del Señor, pero sabe que esto solo es posible desde el amor, pero cuidado no cualquier amor, no de una afectividad que  se queda en la superficie, sino del Amor que viene de la fuente del mismo Dios.

Hemos sido hechos a su imagen y semejanza, y el proyecto de El para nuestro corazón es: “sed perfectos como vuestro Padre es perfecto”.

Un creyente no puede quedarse nunca  a la mitad, no puede decir hasta aquí he llegado, un creyente tiene en su corazón el Más de Dios, el más de Dios que está por encima de donde llegan nuestros límites humanos. La fe en Dios y su gracia son las que hacen posible un nuevo nacimiento en el que experimentamos, si Dios lo quiere, que de nosotros surge un amor y una compasión, incluso a nuestros enemigos, porque para Dios nada hay imposible,.

A nosotros nos toca la práctica del amor, es decir no cerrar nunca las  puertas al amor, aunque nos hayan hecho daño, no dejemos de amar, amar sin cansarnos, como podamos, al final lo que triunfa es el amor pero el amor gratuito como el de Dios Padre que nos entrega a su propio Hijo sin nosotros merecerlo y por esa misma entrega nos salvó y nos hizo hijos suyos, y receptores del don más grande que podemos imaginarnos el mismo Dios en nuestra vida.

Que no dejemos de amar, de  escuchar nuestro corazón que es creado a imagen y semejanza de Dios y que está llamado al amor, esto es lo que sostiene el mundo: el Amor.

Pedimos por todos los que en nuestra vida nos han hecho alguna vez daño, para que nuestro corazón se abra al amor hacia ellos o al menos al respeto y a no querer el mal para ellos.

Oramos: Dios todopoderoso y eterno, concede a tu pueblo que la meditación asidua de tu doctrina le enseñe a cumplir, de palabra y de obra, lo que a ti te complace. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos. Amen.

05 febrero 2017

DOMINGO V DEL TIEMPO ORDINARIO


LITURGIA DE LA PALABRA

Este domingo nos pide el Señor que seamos sal y luz para el mundo, como sabéis la sal es muy importante en nuestra vida, si la comida esta sosa que mal sabe y si tiene mucha sal también, pero si la comida esta bien condimentada que bien sabe, por eso nos toca a nosotros saber bien, salir de nosotros mismos para ayudar al hermano, como nos dice hoy la primera lectura, "parte tu pan con el hambriento, hospeda a los pobres sin techo, cubre a quien ves desnudo y no te desentiendas de los tuyos". 
Pero también nos llama a ser luz, sin luz ya no podemos vivir, pues la luz del espíritu es mucho más y muchas veces vivimos sin luz en la oscuridad y nos quedamos tan tranquilos, la luz es muy importante para ver, si en mi vida no hay luz, tampoco puedo ser luz, nos dice el salmo " En las tinieblas brilla como una luz el que es justo, clemente y compasivo. Dichoso el que se apiada y presta, y administra rectamente sus asuntos..." 
Y como podemos ser luz y sal, ya lo hemos dicho pero falta algo importante el encuentro personal con el Señor, si no hay ese encuentro de tu a tu en la oración no podemos llegar a ser sal ni luz, lo haremos en algunos momentos de nuestra vida pero no sera una constante porque nos cansaremos, necesitamos la fuerza del Señor, necesitamos el encuentro con El, porque el transforma la vida, la llena de luz y sal. Feliz domingo hermanos.

Pidamos para que el Señor nos ayude en nuestra vida a ser luz para todos aquellos que nos rodean.

Oremos: Vela, Señor, con amor continuo sobre tu familia; protégela y defiéndela siempre, ya que sólo en ti ha puesto su esperanza. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos. Amen.